Olvidar un Idioma: ¿Es posible?

Se puede perder una pieza de sabiduría en forma de idioma| Cortesía de Public Domain Pictures

El nivel de un idioma es determinado por diferentes factores: el ambiente, la experiencia, la actitud y los factores individuales de cada persona (Schmid & Yılmaz, 2018). Entre otros factores podemos ver el dominio del lenguaje, la confianza, el nivel de aprendizaje y más. Una persona que es bilingüe, así pertenezca a la primera o segunda generación de inmigrantes, puede llegar a demostrar pérdida de su lengua natal. El uso diario de una lengua puede influenciar el dominio del lenguaje, aunque este no sea su primer idioma. Existe el debate sobre si una persona puede llegar a perder su idioma materno cuando ésta sea bilingüe. La pregunta no es fácil de responder ya que cada persona es única y los estudios pueden variar. Pero a pesar de los argumentos podemos encontrar a un bilingüe, sin importar su ubicación, mostrar evidencia sobre la pérdida o erosión de su idioma materno.

La mente puede aprender cosas nuevas constantemente | Cortesía de Public Domain Pictures

Tenemos a diferentes hablantes que aprendieron solo un idioma, en este caso el español, cuando eran pequeños. Ellos aprendieron su segundo idioma, el inglés, durante o después de la adolescencia; ellos son de la primera generación de hablantes inmigrantes. Después tenemos a aquellos que son considerados segunda generación de hablantes, los cuales crecieron en un lugar donde la lengua influyente no es la misma del hogar (Montrul, 2005). La segunda generación de hablantes también son conocidos como hablantes de herencia. El término “incomplete aquisition” es lo que se usa para describir que estos hablantes de herencia no tienen el mismo nivel de gramática en español que sus padres (Otheguy, 2016). Causantes como este influyen como vemos la pérdida del lenguaje. Las comparaciones entre la primera y la segunda generación de inmigrantes tienen que ser justas. Los resultados de la pérdida de el lenguaje no se pueden comparar entre las dos generaciones por los diferentes niveles y experiencia hablándolos. Los argumentos presentados son independientes y las investigaciones se enfocan en una o la otra generación de inmigrantes.

El ambiente en el cual alguien esté influye su idioma | Cortesía de Public Domain Pictures

Una persona bilingüe puede llegar a un ambiente en el cual el uso del primer idioma es criticado socialmente. Consecuentemente, los mismos van a dejar de comunicarse en su lengua materna. En los Estados Unidos, algunas personas tienen actitudes negativas hacia otros idiomas y se molestan cuando escuchan a alguien hablando español. Frases como “estamos en Estados Unidos; habla inglés” hacen que se use menos el español. Puede que mucha gente no tome importancia hacia las actitudes como está, pero los niños pueden oír y pensar que no es bueno hablar otro idioma. Cuando la gente usa menos un idioma puede empezar a mostrar señales de pérdida de este idioma. Algunas de estas señales pueden incluir confundir la palabra entre los dos idiomas, cambiar el orden de las palabras, y no hablar como la mayoría de la población (Schmid, 2014). No es justo esperar que los bilingües tengan el mismo nivel de habla que los monolingües en los dos idiomas.

Cuando una persona cambia el dominio del idioma que habla es cuando se puede comparar con el resto de la población monolingüe. Pero no por no hablar como la otra gente significa que es pérdida de lenguaje. Muchos de los factores que se usan para determinar la pérdida del lenguaje pueden ser interpretados diferentes para cada individuo y no se puede asumir solo por la forma de hablar comparado con el resto de la gente. La dinámica de familia es influyente en el mantenimiento de la lengua. Entre las familias de hispanohablantes en Estados Unidos, los padres tratan de que sus hijos hablen en español, lo cual pasa cuando ellos son pequeños. Al momento de que los niños entran a la escuela el inglés se vuelve dominante y los padres pierden un poco de control. Cuando los padres son monolingües en español se mantiene más el idioma por la necesidad de comunicarse. Cuando los padres hablan un poco de inglés, pero dominan más el español ellos ven la necesidad de ser bilingües, pero no quieren que sus hijos se enfoquen en uno u otro y toleran un poco más el inglés. Cuando los padres son bilingües los niños no ven la necesidad de hablar tanto español por que sus padres lo entienden en los dos idiomas (Lutz, 2008). Entonces en cada familia se ve diferente el mantenimiento y la pérdida de idioma por la practica que tienen los hijos de acuerdo con los idiomas que hablan los padres. Cuando los hijos crecen con la falta de práctica en el presente, o cuando eran pequeños, hace que se pierda su idioma materno.

En los hablantes de la primera generación se puede notar que, durante el cambio de aprender inglés, los hablantes nativos del español batallan con la pronunciación e inconscientemente se enfocan en aprender el inglés, empezando a olvidarse del español (Levy et al., 2007). Cuando están aprendiendo un idioma nuevo lo aprenden diferentemente que cuando son bebés porque empiezan a aprender la gramática y la pronunciación en comparación con su lengua natal. Levy et al. (2007) se enfocan en la fonología y cómo la erosión del español influye en un ambiente donde el inglés está presente. Los autores dicen “native-language words are most vulnerable to forgetting when people struggle to produce foreign vocabulary, as might occur to novices during immersion” (Levy et al., 2007, p. 33). Las palabras del idioma nativo son más vulnerables al olvido cuando las personas luchan por producir vocabulario extranjero, como les puede ocurrir a los principiantes durante la inmersión (Levy et al., 2007). De esto, podemos ver que a quienes se les dificulta la pronunciación del inglés o un idioma extranjero son más propensos a olvidar palabras en su idioma nativo. La crítica de la gente hacia los acentos hace que los nativos no quieran usar su idioma, ya que se enfocan en adaptarse lingüística y culturalmente. La falta de mantenimiento y uso del idioma materno es lo que lleva a la pérdida de este.

Lo que aprenden los bebés, incluyendo el habla, viene de sus padres | Cortesía de Public Domain Pictures

La idea de olvidar un lenguaje cuando el hablante es de la segunda generación tiene un factor diferente de la primera generación, que es el término “incomplete acquisition”. Las personas que están en esta categoría la mayoría del tiempo solo usan ese idioma en la casa y no tienen práctica fuera de ella. Otheguy (2016) critica el término “incomplete acquisition”, el cual es usado de una forma de representar la falta de información lingüística de uno, diciendo que simplemente porque el español hablado en Estados Unidos es diferente no significa que sea el uso incorrecto o mal adquirido. A pesar de este punto sobre el habla de un español diferente, existe la inseguridad lingüística. Cuando los hablantes de segunda generación no hablan como sus padres o como el resto de su comunidad prefieren hablar en su segundo idioma para no ser criticados. Cuando ellos tratan de mejorar su español se les hace humillante a como los tratan de que no hablan “correctamente”. La inseguridad lingüística es un factor muy importante en la pérdida de un idioma por parte de los hablantes de segunda generación (Sánchez-Muñoz, 2016).

Del otro lado tenemos que el olvido de un idioma es circunstancial; al regresar a un lugar monolingüe por cierto tiempo los elementos lingüísticos que eran olvidados o confundidos tienen más claridad y regresan a tener dominio en su primera lengua.  “After 3 weeks of L1-reexposure in Bulgaria, however, attrition effects disappeared and the overt subject rate fell within the monolinguals’ range” (Köpke & Genevska-Hanke, 2018, p. 1) Köpke y Genevska-Hanke (2018), aunque estudiaron otros idiomas, demostraron que las personas que regresaron a la ubicación de su lengua natal después de tres semanas no se veían ningún efecto ni pérdida del idioma. En esto nace el debate si en verdad existe la pérdida o erosión de la lengua. En general, cuando una persona practica frecuentemente, sin importar la actividad, se vuelve mejor en aplicarla. Lo mismo pasa con hablar un lenguaje; entre más lo hablan, mejor lo hacen, y no se olvida al menos que lo dejen de practicar. Pero cuando regresan a practicarlo es como si nunca lo hubieran olvidado.

Köpke y Genevska-Hanke (2018), aparte de su investigación, se enfocan en remarcar las diferentes ideas sobre la erosión lingüística y el dominio de la lengua; una persona puede tener dominio en una lengua que no es la primera que habló. Hay diferentes factores que demuestran el dominio de la lengua, los cuales incluyen hablarla con más frecuencia social y profesionalmente. En instantes el cambio de dominio de lengua se puede confundir con la pérdida de lenguaje ya que puede mostrar la misma evidencia. El dominio de lengua cambia en diferentes situaciones y lugares dependiendo de cuál es el idioma dominante entre la población. Donde se ve más el uso de un idioma es como un hablante se puede adaptar ya que tiene suficiente tiempo en el lugar. Estar en un lugar donde la lengua materna se habla ayuda a mantener el uso en una persona. El uso informal de un idioma es el que más recuerda una persona; cuando se usa más su primer idioma con la familia y amigos, y no el segundo, es cuando se ve más mantenimiento de la lengua (Schmid & Yılmaz, 2018). Ver el mantenimiento en la familia ayuda a los hablantes a practicar. En situaciones en que los mismos regresan a un lugar monolingüe, pueden tener el domino en su lengua materna.

La pérdida de un lenguaje es un tema debatido por expertos por los diferentes resultados en las investigaciones. Podemos ver la pérdida de lenguaje en primera y segunda generación de hablantes. La crítica de la gente y la presión por hablar un segundo idioma causan que los hablantes de primera generación se enfoquen en aprender el segundo idioma sin importar la pérdida de su idioma materno. En hablantes de segunda generación, factores como la inseguridad lingüística causan la pérdida de su idioma. Además, la gente puede tener dominio en una lengua en diferentes etapas de su vida y cambiar de acuerdo con la ubicación. La falta de practicar y hablar un idioma va a causar deterioraciones al idioma de una persona. Esta pérdida no precisamente es permanente, pero sí está presente.

 

Referencias

Köpke, B. & Genevska-Hanke, D. (2018). First language attrition and dominance: Same same or different? Frontiers in Psychology, 9, 1-16. doi:10.3389/fpsyg.2018.01963

Levy, B. J., Mcveigh, N. D., Marful, A., & Anderson, M. C. (2007). Inhibiting your native language: The role of retrieval-induced forgetting during second-language acquisition. Psychological Science, 18(1), 29-34. doi:10.1111/j.1467-9280.2007.01844.x

Lutz, A. (2008). Negotiating home language: Spanish maintenance and loss in Latino families. Latino(a) Research Review, 6, 37-64.

Montrul, S. (2005). Second language acquisition and first language loss in adult early bilinguals: Exploring some differences and similarities. Second Language Research, 21(3), 199-249. doi:10.1191/0267658305sr247oa

Otheguy, R. (2016). The linguistic competence of second generation bilinguals. In C. Tortora, M. den Dikken, I. L. Montoya, & T. O’Neill (Eds.), Romance Linguistics 2013: Selected papers from the 43rd Linguistic Symposium on Romance Languages (pp. 301-319). doi:10.1075/rllt.9.16oth

Sánchez-Muñoz, A. (2016). Heritage language healing? Learners’ attitudes and damage control in a heritage language classroom. In D. Pascual y Cabo (Ed.), Advances in Spanish as a heritage language (pp. 205-218). John Benjamins. doi:10.1075/sibil.49.11san

Schmid, M. (2014). The debate on maturational constraints in bilingual development: A perspective from first-language attrition. Language Acquisition, 21(4), 386-410. doi:10.1080/10489223.2014.892947

Schmid, M. S., & Yılmaz, G. (2018). Predictors of language dominance: An integrated analysis of first language attrition and second language acquisition in late bilinguals. Frontiers in Psychology, 9, 1-19. doi:10.3389/fpsyg.2018.01306

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11 Responses

  1. muchas gracias edith, estudio lingüística y siempre me he preguntado sobre esto y este artículo fue tan interesante de leer. mi primer idioma al crecer fue el español, pero luego mis padres dejaron de hablarme cuando nos mudamos a Alemania, y luego me enviaron a una escuela de inglés que también hablaba algo de alemán. he vuelto a aprender un poco de español junto con portugués y ahora coreano, que mi cerebro piensa en todos estos idiomas y ahora mi inglés se siente peor. gran lectura! ¡Gracias!

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