Opening Doors and Opportunities: Aprendiendo Inglés en Honduras

Aprendizaje de idiomas al nivel internacional | Cortesía de Public Domain Pictures

En las sociedades de ahora vemos cómo han cambiado las interacciones entre países. Comparado con algunos años atrás, ahora es más fácil conectar con alguien fuera del país donde uno habita. Con ese mismo contacto, también nos enfrentamos a la barrera del idioma, la cual puede crear malentendidos debido a que no todos los países poseen el mismo idioma. El inglés se está convirtiendo en un idioma utilizado globalmente para comunicarse en situaciones formales y evitar malentendidos entre los involucrados para que les sea más eficiente el cambio de información. Por lo tanto, el inglés ahora es el idioma común que utilizan los países que no comparten el mismo idioma. Debido a estos desarrollos globales, el aprendizaje del inglés como segunda lengua o lengua internacional ha incrementado (Narimanov & Absalomova, 2021). Así que muchos estudiantes de otros países ven que pueden aprender el inglés como segundo idioma, al mismo tiempo que su lengua natal, y así expandir su alcance lingüístico.

Intercambio de los idiomas español e inglés | Cortesía de Public Domain Pictures

El caso del uso del inglés como lengua internacional se está convirtiendo en un tema más común entre programas en los cuales se expone a los estudiantes de otros países al idioma desde una edad temprana (Sayer, 2018). Este es el caso de Zoraida, una estudiante que creció, estudió y terminó la preparatoria en Honduras. Zoraida es ahora una estudiante universitaria en Estados Unidos, donde el idioma principal de las clases es el inglés. Ella comentó sobre su experiencia al aprender inglés en Honduras, y cómo el idioma le ha abierto puertas y oportunidades laborales, educativas y sociales.

Para establecer cómo Zoraida, quien creció en Honduras, estudia ahora en Estados Unidos, empezaremos relatando cómo ella aprendió el inglés. Como se mencionó anteriormente, se nombra al inglés como una lengua internacional cuando se aprende o se utiliza en un contexto fuera de un país angloparlante (Tan et al., 2020). Hay diferentes programas en América Latina y otros países alrededor del mundo que enseñan el inglés dentro de este contexto. Zoraida creció en Honduras asistiendo a un programa en el cual estuvo expuesta al inglés desde una edad temprana. La primera introducción formal de Zoraida al inglés fue cuando comenzó el kínder.

Algunas de las preocupaciones que existen para los padres es que, si los pequeños tienen una educación bilingüe, se pueden confundir al aprender los dos idiomas. Pero esta preocupación no es nada más que un miedo sin fundación. Aun cuando puede ser difícil definir esta “confusión”, los pequeños no muestran ninguna indicación de batallar en distinguir los idiomas. (Byers-Heinlein & Lew-Williams, 2013). Más bien, para un pequeño que se encuentra dentro del periodo crítico en su desarrollo lingüístico, cualquier idioma se puede adquirir con facilidad y sin confusión. Este periodo crítico es definido como el tiempo del desarrollo lingüístico antes de la pubertad (Purves et al., 2001). Sabiendo esto, se reconoce que Zoraida, siendo de una edad temprana al empezar los estudios, tenía las habilidades para poder adquirir el idioma inglés de una forma natural y fácil.

Latino América, lugar que es el enfoque de este artículo | Cortesía de Public Domain Pictures

Zoraida asistió a una escuela bilingüe en Honduras, pero a la vez existen otros estudiantes que toman clases de un segundo idioma y no consiguen el resultado que anhelan de hablar esa lengua. Es importante entender las diferencias del currículo entre estos programas y cómo esto directamente afecta el desarrollo del idioma en los estudiantes. Algunos programas que intentan enseñar inglés solo con un poco de tiempo dedicado al estudio o a la práctica no son exitosos debido a la falta de input. La hipótesis del input quiere decir que para que un estudiante pueda llegar a dominar un segundo idioma, tiene que recibir suficiente información, así sea de maestros o libros, a un nivel compresible pero un poco más allá de su entendimiento. Con ese input así puede llegar a desarrollar su comprensión y producción de la lengua (Koike & Klee, 2013). Lo que vivió Zoraida, a diferencia de muchos otros estudiantes, fue que la mayoría de sus clases era en inglés, y por lo tanto recibía el input suficiente. Por ejemplo, sus clases de matemáticas y ciencia siempre se las dieron en inglés, lo cual es como si ella hubiera tomado esas clases en un país angloparlante. Adicionalmente, las clases como la contabilidad y por supuesto la clase de la gramática de inglés también usaron el inglés como idioma principal. Esto tiene sus ventajas puesto que le ayudó a poder desarrollar su vocabulario y entendimiento en materias aparte de la gramática inglesa. No obstante, también puede haber ciertos retos. Zoraida confesó, “Yo, hacer math, en español no [puedo]”, cuando hablaba de tomar clases usando el inglés como herramienta de enseñanza.

Banegas et al. (2020) exploran dos tipos de enfoque hacia la enseñanza de una segunda lengua, uno que se enfoca en el contenido (content-driven) y el otro que se enfoca en el lenguaje (language-driven). Aunque los dos metodos son diferentes, de igual manera ayudan a los estudiantes a fortalecer el segundo idioma en diferentes contextos. El método que se enfoca en el contenido es cuando el idioma, en este caso el inglés, se utiliza para enseñar otras materias que no sean específicamente el curso de inglés, como las clases de matemáticas en el caso de Zoraida. A los estudiantes no se les obliga tener una cierta competencia del idioma, sino que se enfoca en aprender la otra materia. Del otro lado, el enfoque en el idioma utiliza otras materias o temas para poder reforzar el idioma que se está aprendiendo (Chumbay & Quito Ochoa, 2020). Benegas et al. (2020) concluyen, basado en varias investigaciones, que, en general, el enfoque más utilizado es el que se enfoca en el lenguaje (language-driven) entre los países latinoamericanos.

Analizando estos diferentes métodos de enseñanza del inglés usados en Latino América, y comparándolos con la experiencia de Zoraida, ella dice que su programa particular se enfocaba más en el contenido. Aunque este enfoque se ponía más importancia en las materias particulares, Zoraida nos cuenta que no tuvo la misma experiencia en todas sus clases. Algunos maestros tenían un inglés avanzado, fácil de entender, y así, ella podía comprender el tema de la clase con facilidad. En estos casos, ella aprendió bien la materia y al mismo tiempo desarrolló su entendimiento del idioma por las actividades que se hacían dentro de las clases. Sin embargo, ella explica que otra profesora no tenía el mejor nivel de inglés. En ese caso, Zoraida batallaba en entender el idioma usado en el aula y, debido a eso, la materia principal se le convirtió en un desafío. A pesar de sus diferentes experiencias con las materias y los maestros durante sus clases, existía algo en común para todos: los estudiantes eran motivados a siempre utilizar inglés dentro de las clases que se daban en el idioma. Ella menciona que en ocasiones cuando hablaban en español durante una clase hecha en inglés, les daban más tarea como castigo. Este tipo de repercusión definitivamente los motivaba a ella y a sus compañeros a utilizar el idioma que se requería en el aula. Zoraida añadió que en algunas clases, para poder ayudar con el entendimiento de la materia, los maestros usaban un poco de español. Aunque este era el caso en algunas clases, otras siempre eran en inglés y así eran más estrictos los maestros en cuanto al uso del idioma.

Conexión de la mente: Zoraida suele traducir del español al inglés cuando tiene conversaciones | Cortesía de Public Domain Pictures

Así que Zoraida está de acuerdo que su experiencia educativa se enfocó más en el contenido de las materias particulares y ponía como secundario el inglés. Aun con todo lo que aprendió Zoraida, hay algo que el programa no les enseñó, que fue el uso del día al día del idioma. ¿A que se refiere esto? Es importante saber en qué contextos alguien puede usar cierto vocabulario o ciertas frases o incluso saber cuándo es adecuado iniciar una conversación. No es lo mismo aprender hacer matemáticas que tratar de tener una conversación con alguien aunque en los dos contextos se use el inglés. Saber usar la forma adecuada para hablar se conecta con la cultura de cada lugar. Por ejemplo, en Estados Unidos, a diferencia de los países en Latino América, la manera en cómo se les trata a profesores y otras personas mayores es diferente. Zoraida mencionó que para ella fue una sorpresa que los estudiantes estadounidenses casi no hablen con los profesores en la clase. En Honduras los estudiantes conversaban con confianza con los profesores, entonces le extraña que en estas clases en Estados Unidos esto no suceda.

Ejemplos como estas diferencias en el uso de la lengua en ciertos contextos sociales y culturales caen bajo el estudio de la pragmática (Koike & Klee 2013). La pragmática es uno de esos fenómenos que se conocen inconscientemente, pero de que no se sabe el nombre. Para muchos hispanohablantes, la diferencia de con quién se usa el “usted” y con quién el “tú” es común, y saben en qué situaciones aplicarlo; saber esto es saber sobre la pragmática. También es importante notar que incluso para los hispanohablantes, pueden distinguir la diferencia dentro de su país, pero al ir a otros países, las normas del uso de “tú” y “usted” cambian, creando un nuevo reto incluso dentro del mismo idioma. Hablar el idioma y saber la gramática puede garantizar usar frases gramaticalmente correctas, pero no necesariamente adecuadas al contexto particular (Koike & Klee 2013). Es importante saber de este tema porque a pesar de aprender a hablar, también es importante saber sobre estos otros aspectos del idioma. Para Zoraida, ella nos cuenta que platicar con un compañero de clase en situaciones informales puede ser un reto, ya que ella no entiende la forma de hablar de sus compañeros y le presentan palabras que nunca había escuchado. Ella misma dijo que considera su vocabulario limitado. En otros instantes que se le presentan estos retos es cuando hace presentaciones para sus clases. Ella cuenta que tiene que practicar y buscar el vocabulario adecuado, ya que ahora está en un contexto diferente comparado con sus clases en Honduras.

En el caso de Zoraida, vemos que ella ahora estudia en Estados Unidos en inglés. La pregunta más obvia puede que sea si su aprendizaje la preparó para poder navegar un estudio universitario en inglés, lo cual incluso puede ser difícil para un hablante nativo del idioma. Aun teniendo retos actuales, Zoraida agradece haber tenido la oportunidad de participar en el programa bilingüe que la ayudó a llegar a donde está ahora. Teniendo en cuenta que la escuela se enfocó en el contenido de las clases, el inglés que aprendió Zoraida sí le ayuda en su vida actual a entender a un nativo del inglés dentro y fuera de sus clases académicas.

Referencias

Banegas, D. L., Poole, P. M., & Corrales, K. A. (2020). Content and language integrated learning in Latin America 2008-2018: Ten years of research and practice. Studies in Second Language Learning and Teaching, 10(2), 283–305.

Byers-Heinlein, K., & Lew-Williams, C. (2013). Bilingualism in the early years: What the science says. LEARNing Landscapes7(1), 95–112. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6168212/

Chumbay, J., & Quito Ochoa, J. F. (2020). Language-driven CLIL: Developing written production at the secondary school level. English Language Teaching13(8), 74–90.

Koike, D. A., & Klee, C. A. (2013). Lingüística aplicada: Adquisición del español como segunda lengua (2nd edition). Wiley.

Narimanov, S. B. oglu, & Absalomova, A. B. qizi. (2021). English is a global language and importances of knowing foreign languages. Science and Education2(6), 578–580. https://openscience.uz/index.php/sciedu/article/view/1609

Purves, D., Augustine, G. J., Fitzpatrick, D., Lawrence, C. K., LaMantia, A., McNamara, J., & Williams, S. (Eds.) (2001). Neuroscience (2nd edition). Sinauer Associates. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK11007/

Sayer, P. (2018). Does English really open doors? Social class and English teaching in public primary schools in Mexico. System73, 58–70. https://doi.org/10.1016/j.system.2017.11.006

Tan, K. H., Farashaiyan, A., Sahragard, R., & Faryabi, F. (2020). Implications of English as an international language for language pedagogy. International Journal of Higher Education, 9(1), 22–31.

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