Programas de inmersión bilingüe y su efecto en el éxito académico

Hay muchas personas del mundo que son bilingües. Cortesía de Pixabay.

Se estima que la mitad de la población mundial es bilingüe y que en la mayoría de los países existen hablantes bilingües en todos los grupos de edad y socioeconómicos (Grosjean, 2012). Como consecuencia, los programas de educación bilingüe y de inmersión lingüística han ganado popularidad en todo el mundo. Estos programas tienen muchos beneficios además del aspecto de la adquisición del idioma. Los beneficios de la educación bilingüe y los programas de inmersión lingüística incluyen las ganancias cognitivas, académicas y sociales. La popularidad de la educación bilingüe puede atribuirse a estos beneficios. Algunas razones importantes para explorar la educación bilingüe incluyen el impacto en la función cognitiva de los niños que asisten a escuelas bilingües y la conexión que estos programas tienen con su éxito académico.

La experiencia de la educación bilingüe es frecuente entre los estudiantes internacionales que estudian a nivel universitario en los Estados Unidos. En 2019, 5.5% de los alumnos que estudiaban en universidades de Estados Unidos eran estudiantes internacionales (Hanson, 2021). Estos estudiantes deben demostrar su dominio del inglés y su capacidad para usar el inglés en ámbitos académicos. Enrique Segovia, un estudiante internacional de El Salvador, vivió toda su carrera académica en una escuela bilingüe antes de llegar a Estados Unidos. Enrique atribuye muchos de sus hábitos académicos, su éxito y su confianza a esta educación bilingüe.

Enrique asistió a una escuela bilingüe en San Salvador, El Salvador. Cortesía de Shutterstock.

Hay varias motivaciones comunes que los padres tienen para enviar a sus hijos a escuelas bilingües. Estas incluyen el avance de las habilidades en inglés y las oportunidades en la educación internacional para los alumnos que se preparan en las escuelas bilingües (Dos Santos, 2019). En el caso de Enrique, sus padres optaron por enviarlo a la Escuela Americana en San Salvador, El Salvador, donde pasó catorce años tomando la mayoría de sus clases en inglés. Los padres de Enrique los enviaron a él y a sus dos hermanos a esta escuela donde aprendieron la mayoría de las materias en inglés y unas cuantas en español. Creían que la oportunidad de aprender inglés les abriría muchas posibilidades para estudiar y trabajar en muchos más lugares del mundo. Enrique señala que el inglés se enseña en muchas escuelas de San Salvador, incluso en escuelas internacionales de otros países, ya que muchas personas lo consideran un idioma universal. Por ejemplo, los estudiantes del colegio francés o del alemán, también aprenden inglés. El inglés es una herramienta útil, y posiblemente necesaria, para participar en la globalización.

Enrique en la escuela primaria. Cortesía de Enrique Segovia.

Cuando Enrique tenía tres años, asistió a un preescolar bilingüe en que se fomentaba mucho el uso del inglés, pero no se imponía. Enrique recuerda tener en casa libros infantiles fáciles en inglés cuando empezó a leer. En ese momento, pudo memorizar las palabras de los libros y tener una comprensión parcial de su significado. Sin embargo, su introducción formal a la lectura se realizó en español a una edad posterior. Poco a poco, el inglés se fue incorporando al proceso de lectura. Los estudiantes de la escuela de Enrique experimentaron una educación bilingüe inmersiva. Esto significa que el inglés se les enseñó a los estudiantes en todas las materias, a diferencia de los programas que no son inmersivos, en los cuales los estudiantes únicamente aprenden el inglés a través de una sola clase o un libro. Al contrario, los estudiantes de la Escuela Americana, como Enrique, aprendieron sus materias escolares normales como matemáticas, ciencias, estudios sociales, entre otros, en inglés. De los cuatro a los once años, los estudiantes tenían dos aulas, una en inglés y otra en español. En el aula de inglés, las matemáticas, la lectura, el lenguaje, los estudios sociales y otras materias generales se enseñaron solo en inglés. En el aula de español se les enseñó gramática, lectura y estudios sociales/cultura. Enrique señala que pasaron mucho más tiempo en las aulas de inglés.

Del sexto al octavo grado, las clases de Enrique se llevaron a cabo solo en inglés, a excepción de la clase de “español” en que estudiaron música, algo de gramática y una cantidad sustancial de literatura en español. Una vez que los estudiantes llegaron a la escuela secundaria, tuvieron la opción de tomar clases de español de diferentes niveles que cubrían gramática, literatura, redacción, etc. El inglés se usó para todas las demás clases, excepto las clases de idiomas extranjeros. Una preocupación común o un concepto erróneo sobre la educación bilingüe es la idea de que las habilidades lingüísticas en el primer idioma de los estudiantes se vean afectadas de manera negativa. Sin embargo, la investigación muestra que los programas de inmersión lingüística benefician la consciencia metalingüística, la consciencia fonológica y las habilidades de decodificación de palabras de un estudiante (Fortune, 2012). Esta consciencia metalingüística que resulta de una educación bilingüe no solo beneficia el primer idioma del estudiante, sino que también ayuda en su capacidad para aprender otros idiomas. Enrique, por ejemplo, estudió francés durante la escuela secundaria, donde se le enseñó francés en español. Enrique siente que sus habilidades bilingües le dieron una mejor comprensión del francés no solo porque el francés es un idioma romance, como el español, sino que también porque tenía una comprensión más profunda de la gramática que alguien que solo habla un idioma. Él cree que si hubiera sabido solo inglés o solo español, sus clases de francés le habrían sido mucho más difíciles.

Enrique siempre ha sido un estudiante de alto rendimiento que también ha demostrado tener inclinaciones académicas. En otras palabras, la escuela siempre ha sido fácil para él. Se ha destacado en todas las materias relacionadas con el lenguaje y también en materias relacionadas con las ciencias y las matemáticas. Es posible que la aptitud académica de Enrique sea el resultado de su experiencia en la educación bilingüe. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Stanford llegó a la conclusión de que las habilidades lingüísticas bilingües conducen al logro académico general. Esto se debe a una diferencia en el desarrollo cognitivo de los bilingües en comparación con aquellos que aprendieron en un entorno académico monolingüe (Bankston & Zhou, 1995). Específicamente, estas habilidades cognitivas incluyen la resolución de conflictos, la creatividad causada por diversas visiones del mundo y la diversidad de pensamiento (Chen & Padilla, 2019). Estas habilidades del desarrollo cognitivo, la creatividad y la diversidad de pensamiento son transferibles a todas las materias, no solo las relacionadas con el lenguaje.

En entornos sociales en la escuela en Enrique, los estudiantes no usaban el inglés conversacional. Enrique señala que era inusual que los estudiantes practicaran el inglés fuera del aula. Él mismo no usaba el inglés en entornos fuera del aula, excepto cuando iba a la embajada de los Estados Unidos o en los frecuentes viajes de su familia a Disney World. Sin embargo, Enrique hizo un gran esfuerzo para recibir la mayor cantidad de información posible en inglés. Recibió esta información de películas, televisión y música. Comenzó a ver películas de acción en inglés con subtítulos en español. Entre las edades de ocho a diez años, Enrique recuerda haber podido ver una película en inglés sin subtítulos por primera vez, siempre y cuando se concentrara. Enrique disfrutó escuchando rap en inglés. Él siente fuertemente que el rapero estadounidense Eminem lo ayudó dramáticamente con su pronunciación, velocidad del habla y vocabulario.

En general, Enrique no recuerda a qué edad se sintió cómodo teniendo una conversación en inglés. Al mismo tiempo, tampoco recuerda haber tenido que “flip a switch” de español a inglés cuando conversaba con personas. A diferencia de muchos estudiantes de segundo idioma, Enrique no recuerda tener que traducir un enunciado del inglés al español, pensar en una respuesta, traducirla al inglés y ejecutar esa respuesta. Esta idea de “flipping a switch” a la que se refiere Enrique podría estar relacionada con el concepto de acceso léxico y se atribuye al hecho de que Enrique tuvo una experiencia de educación bilingüe inmersiva. En general, el acceso léxico se relaciona con la recuperación de palabras y cómo una persona reconoce las palabras. El concepto de acceso léxico en gente bilingüe ha sido objeto de debate durante mucho tiempo sobre si los bilingües adoptan un enfoque monolingüe del habla o un enfoque bilingüe del habla, y el tiempo que toman en reconocer y producir palabras en las dos lenguas (Soares & Grosjean, 1984). Debido a que Enrique aprendió inglés a través de un proceso inmersivo durante un largo período de tiempo, y a una edad temprana, no es de extrañar que no tenga ningún tipo de “modo” en su mente para cada idioma que habla ni que tenga que cambiar entre modos para conversar exitosamente.

La educacion bilingüe en los Estados Unidos es menos común que en otros países. Cortesía de Shutterstock.

Desde que llegó a la universidad en los Estados Unidos, Enrique siente que su inglés ha mejorado en las áreas de pronunciación, velocidad del habla y jerga. Sin embargo, también reconoce que su español ha cambiado levemente porque se encuentra olvidando palabras que no se usan en la conversación diaria. Enrique también está interesado en saber cómo han cambiado sus habilidades de escritura dado que no ha usado nada del español para la escritura académica desde 2018. Sin embargo, es seguro decir que esta pérdida de lenguaje no se atribuye a su educación bilingüe, sino al menos input en español recibido en la universidad.

Desafortunadamente, los programas para que los estudiantes adquieran un segundo idioma son menos comunes en los Estados Unidos que en otros países. Por ejemplo, en Europa, el 92% de los estudiantes europeos comienzan a aprender una lengua extranjera cuando ingresan a la escuela primaria. Sin embargo, el número de estudiantes que aprenden un lengua extranjera en la escuela primaria en los Estados Unidos es solo del 20% (Devlin, 2018). Además, se estima que solo hay unos 1,000 programas de inmersión lingüística en los Estados Unidos que se centran en la adquisición de un segundo idioma para hablantes nativos de inglés (Goldenberg & Wagner, 2015). 

Dado que hay tan pocos programas de inmersión lingüística en los Estados Unidos, hay varias preguntas por hacer: ¿Por qué la educación bilingüe es mucho menos común en los Estados Unidos? ¿Y cómo pueden nuestros estudiantes beneficiarse del éxito cognitivo y académico que acompaña a estos programas si no tienen acceso a ellos?

 

Referencias

Bankston, C. L., & Zhou, M. (1995). Effects of minority-language literacy on the academic achievement of Vietnamese youths in New Orleans. Sociology of Education, 68(1), 1–17. https://doi.org/10.2307/2112760

Chen, X., & Padilla, A. M. (2019). Role of bilingualism and biculturalism as assets in positive psychology: Conceptual dynamic GEAR model. Frontiers in Psychology, 10. doi:10.3389/fpsyg.2019.02122

Devlin, K. (2018, August 6). Most European students are learning a foreign language in school while Americans lag. Pew Research Center. https://www.pewresearch.org/fact-tank/2018/08/06/most-european-students-are-learning-a-foreign-language-in-school-while-americans-lag/

Dos Santos, L. M. (2019). Bilingual English education: Expectation of parents who enrol their children in bilingual primary schools. International Journal of Instruction, 12(4), 747-766. https://doi.org/10.29333/iji.2019.12448a

Fortune, T. W. (2012). What the research says about immersion. In Asia Society (ed.), Chinese language learning in the early grades: A handbook of resources and best practices for Mandarin immersion (pp. 9-13). The Asia Society. https://asiasociety.org/files/chinese-earlylanguage.pdf

Goldenberg, C., & Wagner, K. (2015). Bilingual education: Reviving an American tradition. The American Federation of Teachers. https://www.aft.org/ae/fall2015/goldenberg_wagner

Grosjean, F. (2012). Bilingualism: A short introduction. In F. Grosjean & P. Li (eds.), The psycholinguistics of bilingualism (pp. 5-25). Wiley-Blackwell. https://www.francoisgrosjean.ch/bilin_bicult/25 Grosjean.pdf

Hanson, M. (2021, November 22). College enrollment & student demographic statistics. Education Data Initiative. https://educationdata.org/college-enrollment-statistics

Soares, C., & Grosjean, F. (1984). Bilinguals in a monolingual and a bilingual speech mode: The effect on lexical access. Memory & Cognition, 12, 380-386. doi:10.3758/bf03198298

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2 Responses

  1. Hola Olivia! Me encanto tu articulo! Enseñas la importancia de teniendo una educación bilingüe con la historia de Enrique. Ademas, también nos demuestras que tan importante es tener programas bilingües en donde sea.

  2. ¡Felicidades por un artículo tan bien investigada, Olivia! Es realmente impresionante la facilidad con que entrelazaste la vida de Enrique con las investigaciones, explicando tanto la forma en que le educaron como los buenísimos resultados que experimentó él. Siempre he estado muy a favor de la educación bilingüe – que al mínimo es 50/50 inglés/la otra lengua y que idealmente inclina más del lado de la otra lengua – y estoy aun más convencida. La historia de Enrique es una que le pega a la mente de cualquier que la lee, y las investigaciones la respaldan y la validan. Mi hija, cuando asista a la escuela, va a asistir a un programa bilingüe, y espero que otras personsa que leen este artículo opten por una educación similar para sus propios hijos.

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